Siempre supe que vas, a 10 mil piés sobre mi.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Cuando lo quieres, todo te importa una mierda.
Hace tiempo leí en algún sitio que cada vez que ves la estela que deja un avión en el cielo, alguien está pensando en ti. Desde ese día cada vez que veo alguna, pienso que tú estás pensando en mi y sonrío. Puede parecer una tontería, pero es así. Otro día me contaron que cada vez que ves una mariposa blanca, significa que algo bueno te va a pasar. Desde ese instante cada vez que veo una pienso que falta un día menos para que estemos juntos. Pues sí, puede parecer idiota, tal vez lo sea, pero dicen que cuando quieres a alguien da igual todo lo demás, a mi por lo menos me da igual, porque sé que el tiempo que ahora estamos separados será mil veces compensado cuando estemos juntos.
Lo gozo.
Si me pongo a plantear la situación me sale a punto, sale perfecto, imagino cada detalle, lo edito, lo perfecciono, y dejo volar la imaginación; pero a la hora de reaccionar siento miedo, no sé que decir ni como comportarme. Pero llegará el día, en el que no tenga que pensar que contestar porque la respuesta saldrá sola, que no tenga que plantear ni un solo momento más, porque lo estaré viviendo.
Hoy, como todos los días, tengo ganas de ti.
Otra vez esa estúpida sensación al verle. Otra vez esa sonrisa que se dibuja en mi cara sin ninguna explicación. Otra vez esas ganas de besarle y abrazarle. Ganas de reírte y de llorar de felicidad, ganas de comerte el mundo y no dejar nada para los demás. Ganas de dejar de pensar en lo que va a pasar, y empezar a pensar en lo que está pasando. Ganas de bailar, reír y beberme hasta las copas de los árboles. Ganas de ser feliz y que nadie me joda. Pero de lo que tengo más ganas, es de ti.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Típico en ti.
Y ahí está. Tu móvil está sonando. Un mensaje recibido. Es él. Acordándose de ti, preguntando por tus cosas. Y tú te olvidas rápidamente de ese odio que sentías al no tener noticias suyas. Te sientes feliz. Le contestas lo más rápido que puedes, dejando atrás todas las cosas malas que pensabas de él hace un rato.. todos los “¿pues sabes que te digo? ¡qué le den!” .Todas las noches rayándote porque no habías tenido noticias suyas desde la última vez que te habló, todos los malos pensamientos.. Pero no, ahora te sientes feliz por un puto mensaje. Que para él no tiene ninguna importancia.. sólo es una forma de las muchas que emplea para saber que te tiene loca, pero para ti en cambio significa demasiado..
Y te engañas pensando que te ha mandado el mensaje porque se acordaba de ti.. no sé.. será verdad eso que dicen de que es más cómodo engañarse.
Y te engañas pensando que te ha mandado el mensaje porque se acordaba de ti.. no sé.. será verdad eso que dicen de que es más cómodo engañarse.
viernes, 25 de noviembre de 2011
Búscame cuando te apetezca, cuando notes que me echas de menos, cuando te mueras de ganas de tenerme, cuando no tengas a nadie que te diga que te quiere, cuando eches en falta las risas, las caricias, las conversaciones, los abrazos y las locuras. Búscame cuando necesites alguien que te sorprenda, cuando te des cuenta que nadie tiene esos detalles, cuando necesites que te digan lo especial que eres, lo bonita que es tu sonrisa y lo guapo que estas cuando te enfadas. Búscame cuando mires el móvil esperando que te hable, cuando salgas y sin darte cuenta me busques con la mirada entre la gente, cuando inesperadamente alguien te toque la espalda y al girarte esperes que sea yo.
Y sin papeles de por medio pactamos un siempre.
-Hagamos un trato: yo te llevo el desayuno a la cama, y no digo una vez eh, digo todos los días de mi vida. ¿Fútbol? Lo justo, algún partidillo, poco más. Y te prometo que nunca me saldrá tripa. A cambio de eso, solo te pido una cosa, que estés conmigo; ese es el trato.
Idiot.
¿Recuerdas cuando eras pequeño y no querías comer? Te intentaban hacer creer que la cuchara con el puré de verduras era un avión. De hecho creían que lo único que le faltaba para ser verosímil era el sonido del motor. Y ahí les veías haciendo el BRRRRRRRR. Además te hacían responsable de la buena alimentación de toda tu familia: 'Esta por papá. Esta por mamá. Esta por la abuela' Tenías que comer tú por todos.
¿O cuando para conseguir que nos durmiésemos se inventaron las nanas? La música era apropiada, pero fallaban en la letra, como ésa que decía:"Duérmete niño, duérmete ya, que viene el Coco y te comerá" Y tú pensado:"¿Cómo? ¿Que va a venir quién? Después de la información que me acabas de proporcionar ¿tú quieres que yo me duerma?" Así que te pasabas toda la noche con los ojos como platos, no fuera a ser que le diera por aparecer al maldito coco. Así al menos si venía te pillaba despierto.
Y como conclusión, la frase con la que los padres ponían fin a todas nuestras preguntas: "Mamá ¿Por qué los chicos son tan raros?" Hija, cuando seas mayor lo entenderás. Pues también en eso nos mintieron.
Porque querida mamá, yo ya soy mayor y
sigo sin entenderlos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
